Por: Andrés Osorio Guillott

La unión hace la fuerza y vale la pena. Esto dicen en la Asociación Colombiana de Actores (ACA) en estos días donde Bogotá se convierte en un gran teatro y sus calles en miles de tablas.

Imagen de una de las obras que se presentarán en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá 2018.Cortesía

Desde la primera versión del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB) en 1988, la capital del país habría de hallar una nueva joya en ese amplio cofre del tesoro cultural. Con el pasar de los años esa joya brilló y adquirió un valor especial a nivel mundial. Sin embargo, el aspecto cambiante e indeleble de la vida también pone a tambalear y opacar la joya que representa el Festival. 

Desde hace un par de años, el FITB se ha parado en la cuerda floja, pero no para hacer el trapecismo de algunos actores invitados, sino para poner en vilo a la organización y prender las alarmas ante un posible e infortunado suceso que genere la desaparición del escenario cada dos años en Bogotá.  Una deuda de más de 8.000 millones de pesos y una discordia con el gremio de artistas y actores locales, ha provocado preocupación y angustia, dos sentimientos que hacen parte del drama del teatro y de la dura realidad que han tenido que afrontar los organizadores del Festival. La negativa de apoyar el teatro de calle; la búsqueda incesante de la administración por saldar las deudas y relegar en esa acción la presencia de gremios actorales por una supuesta incapacidad de recaudar dinero, llevaron al sector teatral en el país a plantarse y definir una postura que busca generar el reconocimiento del don actoral en todos los niveles y espacios en Colombia.

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Sin prisa, pero sin descanso. Esta frase de Johann W. Goethe describe la lucha del sector teatral por revalidar los derechos de su trabajo y recuperar a Bogotá como uno de los escenarios más importantes del mundo para hacer teatro y llevar a cabo una oda a las tablas y a la dramaturgia. 13 razones argumentan y dan cuenta de la importancia de persistir en el reconocimiento y trato equitativo para los gremios de actores en Colombia. Con el título Valió la pena, ACA demuestra los resultados obtenidos en términos de participación y visibilidad.

Entre las razones mencionadas, está implícito otro espacio de gran envergadura y relevancia para el teatro local: el Festival Alternativo de Bogotá (FESTA). Desde su creación en el año 1994, la Corporación Colombiana de Teatro busca generar escenarios de inclusión y pluralidad que son inherentes a nuestra sociedad y a la cultura como la convergencia de diversas expresiones y manifestaciones que retratan lo que somos a través de nuestras emociones, acciones e ideas.

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El objetivo del FESTA no es contrarrestar el valor y la importancia del FITB, pues éste último sembró una semilla que, pese a los malos tiempos, sigue generando frutos en el campo cultural en Colombia. El propósito del Festival de Teatro Alternativo propone, precisamente, mantener el interés por el arte de las tablas y seguir decorando los cerros orientales de la capital colombiana con arlequines, máscaras, luces y toda la ambientación de la tragedia y la comedia y su consonancia con Colombia.

Junto al FESTA, el Festival OFF de Ditirambo y el Festival ESE de Kiosko Teatral completan

la oferta cultural en Bogotá, generando todo tipo de contenidos teatrales y, también, abriendo la posibilidad para que el público bogotano encuentre en medio del desorden y el afán un lugar para vivir y hacer parte del arte nacional e internacional en teatros, calles, escuelas, parques y todo tipo de lugares que van a romper con la cotidianidad y la costumbre gracias a los colores, personajes y tramas que conforman las puestas en escena de actores colombianos, argentinos, bolivianos, mexicanos, estadounidenses, entre otros.

No es la bandera del FITB o del FESTA, es la bandera del teatro la que debe izarse y levantarse. Los actores y gremios teatrales no buscan vestirse de un solo color; por el contrario, sus fuerzas, dones y convicciones se unen para revalidar festivales que abren ventanas y visiones de mundos para quienes lo hacen y para quienes lo viven. La pluralidad de eventos solo busca hallar un pequeño infinito del teatro que saque a las personas de los trancones y las oficinas. Las diferencias se hacen necesarias para consensuar intereses y trabajar por esa pasión llamada teatro. Es por ello que desde la Corporación Colombiana de Teatro hasta la Asociación Colombiana de Actores luchan por mantener el telón abierto y mantener el brillo de joyas como el FITB o el FESTA.

La bandera del teatro deberá ondear sus colores y su carnaval, permitiendo que los vientos prósperos no solo rocen sino que empujen los ánimos de quienes trabajan en pro de la cultura y de las artes como ese espacio de esperanza y re-conocimiento de la historia que llevamos en la espalda con el pasado y portamos en la frente con el porvenir.